La iglesia se disculpó y optó por volver a colgar la fotografía original pero antes, el Patriarca Kirill insistía en una entrevista en que él nunca se había puesto el reloj y que todo se trataba de una manipulación, según informa «the New York Times».
Para el Patriarca, partidario de Vladimir Putin, este episodio le ha puesto en el ojo del huracán de los más críticos con el régimen, como es el caso de Aleksei Navalny, quien ha calificado el hecho de «vergonzoso», y de múltiples bloggers, quienes han denunciado la «hipocresía eclesiástica».
Por su parte, la Iglesia, tras eliminar la fotografía retocada, culpó a los editores de su servicio de prensa de lo que calificó de «error técnico» y, a través de un comunicado, informaba de una investigación sobre lo ocurrido: «Una grave violación de la ética interna se ha producido y será investigada a fondo. Los culpables serán severamente castigados».
Con todo, no parece que con esta disculpa se vayan a calmar los ánimos ya que cada vez es más creciente entre la sociedad rusa el malestar por el papel y poder que ha ido adquiriendo la Iglesia en los últimos años.
De hecho, ha llegado al punto de que, en las últimas décadas, se ha acercado cada vez más al Kremlin llegando a incluso a perecer una rama del Gobierno. Además, ha extendido su influencia en una amplia gama de ámbitos de la vida pública, tales como las escuelas, los tribunales y la política.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nos alegra que nos visites gracias Gracias, por sus comentarios