“No es recomendable que de forma rutinaria las mujeres se retiren los implantes ya que el riesgo asociado a una operación de este tipo sobrepasaría al beneficio de quitarlos”, agregó Lansley. En 2010 las autoridades francesas detectaron que esas prótesis estaban fabricadas con un gel de silicona diferente al declarado y evaluado para obtener el certificado de comercialización en la Unión Europea (UE).
En el Reino Unido la Agencia de Regulación de Productos de Salud y Medicinas (MHRA, en inglés) indicó que el riesgo de que esos implantes pudieran romperse era de un 1 %, en lugar del 5 % estimado por Francia.
El pasado 21 de diciembre la MHRA anunció que no recomendaría su retirada por no haber hallado pruebas de una relación de los implantes con un tipo de cáncer.
El pasado sábado el Ejecutivo británico informó de que evaluaría el riesgo de esos implantes tras haber recibido nuevos datos que no habían sido comunicados a la MHRA. El ministro de Sanidad indicó que espera que a finales de semana los expertos puedan tener ya cifras fiables sobre la calidad de los implantes.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nos alegra que nos visites gracias Gracias, por sus comentarios