acusado actualmente de perjurio y fraude migratorio, ayudó a entrenar a los
Contras nicaragenses en la década de 1980, en medio de temores de Washington de
que la Unión Soviética emplazara submarinos atómicos en ese país
centroamericano, testificó el jueves un ex militar hondureño.
Los jurados en el proceso del miliciano anticastrista en Texas pudieron
asomarse a un testimonio sobre su pasado en la Guerra Fría, de boca de Fernando
Lardizábal, quien fue secretario del jefe de las fuerzas armadas de Honduras
entre 1984 y 1991.
Lardizábal dijo que Posada Carriles asistió a encuentros de seguridad de alto
nivel con funcionarios estadounidenses de inteligencia en Honduras, después de
que los sandinistas tomaron el poder en Nicaragua en 1979.
Lardizábal dijo que Posada Carriles se convirtió en uno de los líderes de
los esfuerzos estadounidenses por apoyar a los Contras que buscaban derrocar a
los sandinistas. Durante el asunto conocido como Irán-Contras en los 80,
funcionarios estadounidenses accedieron a vender armas a Irán, que enfrentaba un
embargo, y a desviar el dinero a la contrainsurgencia en Nicaragua.
Posada Carriles, de origen cubano y quien tiene actualmente 83 años, pasó
décadas tratando de desestabilizar a gobiernos comunistas en América Latina,
muchas veces con el apoyo de Washington. Pero en el 2005, ingresó a Estados
Unidos y ahora enfrenta 11 cargos de fraude de inmigración, obstrucción de la
justicia y perjurio.
Los fiscales alegan que Posada Carriles mintió durante las audiencias en
El Paso, para buscar la ciudadanía. Habría dado información falsa sobre la forma
en que llegó al país.
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